La ingeniería de requisitos es la disciplina que se encarga de obtener, analizar, documentar y validar los requisitos, y dado que estos pueden variar y evolucionar a lo largo del proyecto, las actividades de gestión serán fundamentales.
En este caso se hace alusión a las dimensiones físicas, a la robustez de construcción del dispositivo, y al tipo de tarjeta SIM de operador que se puede utilizar.
Los primeros teléfonos móviles eran aparatos bastante grande y su tendencia hasta los años 1995 y 2005 era la de ir reduciendo sus dimensiones, pero a partir de ahí, hubo un cambio de paradigma, donde las dimensiones fueron aumentando debido a la demanda de pantallas cada vez más grandes, ya que esta se convierte en el elemento principal de interacción entre el usuario y el dispositivo.

El peso es un factor diferencial, y se trata de reducir al máximo utilizando componentes muy ligeros y resistentes, como es el aluminio o el titanio.
Hasta hace bien poco, los 200g era una línea roja que los fabricantes no debían traspasar, pero a día de hoy, esta línea roja ya se ha superado con creces.
Se trata de proteger al máximo el dispositivo contra polvo, agua y golpes. No obstante, el elemento más frágil es la pantalla, por ello se recurren a tecnologías muy eficaces para proteger este elemento, como Gorilla Glass, que evita ralladuras derivadas de roces accidentales.
SIM: Fueron el primer tipo de SIM y tenían el tamaño de una tarjeta de crédito.
MiniSIM: Llego en 1996 y para muchos era conocida como la tarjeta SIM estándar, mucho más compacta que el modelo anterior.
MicroSIM: Llego en 2003 y nacieron como resultado de cortar al máximo los bordes de la tarjeta SIM hasta que prácticamente solo queda el chip.
NanoSIM: Este estándar llego en 2016 y redujo el tamaño al mínimo, siendo básicamente el chip.
eSIM: No son tarjetas que el usuario puede poner en el móvil, sino chips dentro del teléfono que pueden almacenar los mismos datos que se incluyen en una tarjeta SIM.

Para muchos usuarios, es quizás uno de los criterios de compra decisivos y nos centramos en tres características:
Tamaño: A día de hoy se tienden a ofrecer pantallas grandes que maximicen la experiencia de usuario.
Tecnologías:
LCD.
OLED.
AMOLED.
Súper AMOLED.
Retina.
Resolución: La resolución es uno de los elementos definitorios de una pantalla. Cuanto mayor sea, más nítido y perfilado se verá todo, y más contenidos se podrán mostrar a la vez. Sucede que hoy, en dispositivos de gama alta, esta resolución es altísima y suele exceder la capacidad del ojo humano para distinguir elementos concretos en la información e imágenes mostrados.
En este caso se abordan dos elementos esenciales del dispositivo:
Sistema Operativo: es lo que controla es dispositivo, siendo muy importante tener la versión más reciente.
Chipset y procesador: se trata de los componentes más importantes pues, aparte de ser el verdadero motor del dispositivo, son los que más impacto tiene en la velocidad de funcionamiento general del dispositivo.
El Chipset son un conjunto de chips que controlan el flujo de datos entre los distintos componentes del sistema, como el procesador principal, la memoria, el almacenamiento, así como los dispositivos de entrada y salida con los que normalmente interactúa el usuario.
En el caso de los dispositivos móviles, el chipset incluye la CPU y muchísimas otras cosas. Si pensamos en un ordenador, la idea sería meter toda la placa base, la CPU, la tarjeta gráfica y más elementos dentro de un solo chip. Esto es lo que se denomina System-on-a-Chip (SoC).

La memoria es, junto con el procesador, el elemento que más impacto tiene en el rendimiento del móvil.
La RAM tiene mucho impacto en la fluidez.
La memoria de almacenamiento es algo crítico si no admite ampliaciones, aunque cada vez se opta más por el uso del Cloud.
Un elemento muy importante, ya que el uso de esta es una de las actividades más realizadas en los dispositivos.
Suelen diferenciarse entre:
Cámara trasera: donde la tendencia es usar entre 2 o 3 cámaras de alta calidad.
Cámara delantera: de menos calidad, pues es utilizada para selfies y para videollamadas.
Las cámaras ofrecen un zoom cada vez mayor, modo nocturno y modo panorámico entre otros.
Entre las características opcionales se suelen ofrecer:
Grabación de vídeo en alta calidad.
Grabación a cámara lenta.
Geotagging en fotografías.
Reconocimiento de caras.
Capturas con modo HDR.
La mayoría de los dispositivos actuales han eliminado el conector Mini-Jack de 3,5mm y han optado por conexiones inalámbricas como el Bluetooth.
Los móviles de alta gama ofrecen mecanismos de cancelación de ruido.
En este apartado, a modo de cajón de sastre, se indican características especiales y tecnologías diferenciadoras que incluye cada fabricante para diferenciarse de la competencia.
Reconocimiento facial.
Barómetro.
Giroscopio.
Acelerómetro.
Sensores de proximidad.
Sensores de luz ambiental.
Sensores de saturación de oxígeno en sangre.
Sensores de ritmo cardiaco.
En este apartado veremos todas las opciones de comunicación inalámbrica disponibles en estos dispositivos. Se diferencia en primer lugar las comunicaciones WAN (Wide Area Network), y las WPAN (Wireless Personal Network) y WLAN (Wireless Local Network).
Es un estándar en comunicaciones móviles que se basa en el estándar IEEE 802.11.
| 802.11b | 11 Mbps | 2,4 GHz | Compatible con 802.11a/g | 1999 |
| 802.11a | 54 Mbps | 5 GHz | No compatible con versiones anteriores | 2002 |
| 802.11g | 54 Mbps | 2,4 GHz | Compatible con 802.11b | 2003 |
| 802.11n | 600 Mbps | 2,4 GHz, 5 GHz | Compatible con 802.11a/b/g | 2009 |
| 802.11ac | 1,3 Gbps | 2,4 GHz, 5 GHz | Compatible con 802.11a/n | 2013 |
| 802.11ax | 10 Gbps | 2,4 GHz, 5 GHz | Compatible con 802.11a/n/ac | 2019 |
| 802.11be | 46 Gbps | 2,4 GHz, 5 GHz, 6GHz | Compatible con 802.11a/n/ac/ax | 2024 |
Data de mayo del año 1989.
Esta orientado a dispositivos de bajo consumo.
Tiene corto alcance.
Permite enviar y recibir información.
Existen diferentes clases y versiones.
Comunicación inalámbrica de corto alcance, apenas 20cm.
Aprobada en 2003 como estándar (ISO/IEC).
Los primeros dispositivos comenzaron en 2008.
Esta orientado a la comunicación instantánea.
No requiere de emparejamiento.
La seguridad corre de parte de las transacciones.
La tecnología NFC puede funcionar en dos modos:
Modo activo: la transmisión en modo activo es posible cuando ambos dispositivos cuentan con la función NFC. En este caso, ambos dispositivos están equipados con fuentes de energía, por lo que ambos son capaces de generar su propio campo electromagnético y utilizarlo para intercambiar información con otros dispositivos; lo desactivan mientras esperan respuesta.
Modo pasivo: los lectores NFC activos se encargan de leer los transpondedores pasivos.


|
|
|
|